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Exigencias Básicas e instrumentos de Formación
Para alcanzar el objetivo del Ciclo Básico de Formación, el MFC se sirve de una serie de oportunidades ó exigencias, medios e instrumentos que permiten a parejas y familias ir madurando y alcanzando progresiva y sistemáticamente esta formación. Se trata de elementos relacionados entre sí, para que se logre un resultado completo y armónico.
- El estudio y la reflexión personal
de nuestra realidad y propósito de cada tema.
- El estudio y diálogo conyugal
con el cual se dará un enriquecimiento en el que marido y mujer se conocerán y comprenderán mejor,
- El estudio y diálogo familiar
indispensable para la integración progresiva de la familia, pues los padres no se limitan a dirigir y ordenar, sino a buscar la participación.
- Encuesta en la comunidad
. Nuestra familia forma parte de la comunidad, lo que sucede a nuestro alrededor nos afecta para bien o para mal, y muchas veces es el resultado de nuestras propias acciones y omisiones. Debemos responsabilizarnos para contribuir en el bienestar, nos solo para nuestro propio beneficio, sino para contribuir al desarrollo comunitario.
- Vida de Equipo
.La riqueza del equipo es que todos son distintos, pero están convencidos de su igual dignidad, y esto los lleva a respetarse y admirarse.
- Hospitalidad
. Todas las reuniones de equipo se realizan en las casas de las parejas. En el MFC aprendemos tanto a dar hospitalidad como a recibirla, nos enseña a dar más valor a las personas que a las cosas y nos ayuda a crear más amistad entre nosotros.
- Vida de Oración
.La formación del MFC nos ayuda a comprender que Dios es el Tú inmediato a nosotros, y aprendemos a encontrarlo en el cónyuge, los hijos y el prójimo y sólo el Señor puede renovarnos de una manera profunda, sólo El puede convertirnos.
- Uso cristiano de los bienes materiales
. En este mundo materialista con frecuencia nos preocupamos mucho por los bienes materiales y los convertimos en el fin principal de nuestra vida, en lugar de emplearlos como medios para alcanzar los bienes eternos.
- Compromiso de Servicio.
Nuestro primer compromiso de servicio cristiano está en nuestro ambiente: en la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad cercana, el MFC.
- Enseñanzas de la Iglesia.
A propósito de cada tema se nos sugieren diversas enseñanzas del Papa, del Concilio, del Episcopado Mexicano y Latinoamericano, etc. que nos guían en nuestro camino de maduración cristiana.
- Actitud Sugerida.
La riqueza de la reunión de equipo nos señala cuáles actitudes debemos de cambiar o reorientar, de tal manera que al término de nuestra formación habremos logrado un cambio increíble.
- Vivencia del Ciclo Litúrgico.
En las reuniones generales, contando con la presencia del sacerdote Asesor, aprendemos a aprovechar la riqueza que nos ofrece la iglesia al invitarnos cada año a rememorar los grandes misterios de nuestra salvación.
- Asistencia Sacerdotal.
Tal vez uno de los más grandes Dones de Dios que encontramos en el MFC es contar con sacerdotes que nos entregan parte de su tiempo para contribuir a nuestra formación y tener juntos una vivencia cristiana comunitaria.
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